La Selva Atlántica figura dentro de la nómina de Patrimonios de la Humanidad desde el año 1999. Su territorio comprende parte de los Estados de Río de Janeiro, Paraná y Sao Paulo. Esta región está considerada como una de las más ricas superficies en diversidad y endenismo biológico de todo el planeta.
Las formaciones geológicas están clasificadas en dos grandes grupos: uno conformado por macizos y montañas y el otro constituido por playas y manglares.
La Selva Atlántica es una de las regiones con más peligros y amenazas de extinción. Por este motivo, se constituyó un gran movimiento con el propósito de preservar y recuperar la Selva Atlántica: la famosa red de ONGs de la Mata Atlántica, la cual alberga a más de 160 entidades que trabajan coordinadamente con el propósito de contribuir a la conservación de la región. Uno de sus mayores logros fue la constitución de un programa piloto de “protección de las selvas tropicales del país”, a través del cual se tomaron numerosas medidas para la recuperación del área.
Aún la Selva Atlántica es un ecosistema poco conocido y estudiado, en el año 1990 recién se identificó un pequeño primate conocido como el mono león de cara negra. Al finalizar la década del 90, se registraron áreas con hasta 450 diferentes especies de árboles por hectárea… una cifra realmente llamativa.
En la actualidad se están impulsando nuevas y severas medidas con el propósito de preservar la Selva Atlántica.
Foto vía: eltallerliterario
Tags: mono leon, Parana, patrimonio de la humanidad, Río de Janeiro, Sao Paulo, selva atlanticaArtículos relacionados



0 Comentarios en “La Selva Atlántica de Brasil”